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Luego de que a Virginia Garner, de 56 años de edad, se le diagnosticó leucemia mielógena crónica (CML, por sus siglas en inglés) hace cinco años, su médico le recetó Interferón, un tratamiento normal en aquella época. Pero eso hizo que Garner se sintiera tan débil, que tenía problemas para cumplir con las tareas diarias más simples. "Mientras me secaba el pelo tenía que detenerme a la mitad y descansar", dice Garner, una profesora de secundaria en California. Justo cuando su médico estaba a punto de detener el tratamiento, ella se enteró de un nuevo medicamento que estaba diseñado para atacar solamente a las células cancerígenas y hacer que los efectos secundarios infernales que sufría mientras tomaba el Interferón se convirtieran en algo del pasado. El medicamento estaba en estudio clínico.

Garner aprovechó la oportunidad de ser parte del estudio clínico. Sentía que era su última oportunidad. Tenía que esperar siete meses para participar, hasta que su conteo de células blancas aumentara lo suficiente para cumplir con los requisitos del estudio. Finalmente, en abril de 1999, recibió el nuevo medicamento. Funcionó maravillosamente. Recientemente supo las buenas nuevas: las células con leucemia casi habían desaparecido de su cuerpo.

La historia de Garner es dramática, pero ilustra lo importante que puede ser participar en un estudio clínico de cáncer. Abajo se describe una introducción a los estudios clínicos y cómo decidir si son los indicados para ti.

Los fundamentos de los ensayos clínicos de cáncer

La mayoría de las personas saben que un estudio clínico de cáncer es un estudio de investigación en el que los médicos buscan maneras para mejorar la atención y la salud de los pacientes de cáncer. Cuando las personas hablan de las pruebas clínicas de cáncer generalmente se refieren a estudios de tratamientos. Pero en realidad existen cuatro tipos diferentes de estudios clínicos en total:

  • Estudios de tratamientos, tales como en el que participó Garner, que realizan pruebas de un nuevo medicamento, una nueva combinación de medicamentos o un nuevo método de tratamiento contra el cáncer. Los estudios de tratamientos pueden luego dividirse en dos fases. La Fase I incluye un número de pacientes menor —quizás una docena— y evalúa cómo se debería llevar a cabo un tratamiento (como por ejemplo por vía oral o intravenosa), cuántas veces y en qué cantidades. La Fase II estudia la eficacia del tratamiento. La Fase III compara el nuevo tratamiento a un tratamiento estándar.
  • Los estudios de cáncer de calidad de vida se enfocan en cómo mejorar la confortabilidad y la calidad de vida de los pacientes de cáncer.
  • Los estudios preventivos de cáncer prueban las maneras de evitar el cáncer, tales como tomar vitaminas, medicamentos u otros medios.
  • Los estudios de análisis de cáncer enfocan en la mejor manera de encontrar el cáncer en sus etapas primarias.

¿Quién debe participar?

Sólo tú puedes decidir si un estudio clínico para un nuevo tratamiento de cáncer es lo indicado para ti, basado en tu diagnóstico, tu estado de salud actual y otros factores.

Sin embargo, considera la perspectiva del Doctor en Medicina Lee Rosen, un investigador que dirige estudios clínicos de cáncer en el Centro para Cáncer Jonsson de la Universidad de California, en Los Ángeles. "Necesitamos aprender algo de cada uno de los pacientes de cáncer", dice describiendo el escenario global ideal para promover el tratamiento y la prevención del cáncer. "Quizás no exista un ensayo clínico que ofrezca un tratamiento totalmente nuevo para cada tipo de cáncer, pero puede haber otro ensayo en el que el paciente o un miembro de la familia puedan participar para aprender más sobre el cáncer específico o cáncer en general", sugiere.

Encontrar un estudio clínico

El esposo de Virginia Garner, Van, encontró, de casualidad, el tratamiento del estudio clínico en el que ella participó mientras navegaba por el Internet buscando información sobre la enfermedad de su esposa. Pero puede haber otras vías para encontrar estudios clínicos. Tu médico puede ser parte de alguno, o puede indicarte varios estudios. O si no, puedes ver estos recursos:

  • El Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) publica su base de datos de estudios clínicos, PDQ, en este sitio de Internet: www.cancer.gov/cancertopics/pdq.
  • La Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration) publica su directorio de estudios clínicos de cáncer en www.clinicaltrials.gov.
  • La Coalición Nacional de Grupos de Cooperación contra el Cáncer (Coalition of National Cancer Cooperative Groups) publica sus listas de pruebas en www.cancertrialshelp.org.
  • Fabricantes de la Investigación Farmacéutica de los Estados Unidos (Pharmaceutical Research Manufacturers of America, o PhRMA, por sus siglas en inglés) publica una lista de los nuevos medicamentos contra el cáncer bajo desarrollo en su sitio de Internet www.phrma.org. (Haz clic en "New Medicines", nuevos medicamentos, y luego selecciona el tipo de cáncer del menú desplegable.)

Antes de tomar la decisión

Antes de decidir si participar en un estudio para el tratamiento del cáncer, considera con tu médico, familia y amigos los aspectos a favor y en contra. Las ventajas: La asistencia es provista por médicos destacados. Tendrás acceso a nuevos tratamientos antes de que otras personas lo tengan. Durante el estudio, tu salud será monitoreada estrechamente. Puedes encontrar un tratamiento mejor que cualquier otro disponible. Por último, y no por eso menos importante, estarás contribuyendo de manera importante a la investigación y el tratamiento del cáncer. Sin embargo, también hay posibles desventajas, por supuesto. El medicamento o el tratamiento pueden no ser eficaces, o puede que no sea eficaz para ti. Puede haber efectos secundarios o riesgos desconocidos al investigador hasta que el tratamiento esté encaminado.

Perspectivas de los pacientes

La decisión de participar o no depende de tu estado de salud y cómo esté funcionando el tratamiento actual. "Depende de cuánto tienes para perder y cuánto tienes para ganar", dice Garner. "En mi caso, yo tenía todo para ganar. Para mí, esto ha sido un milagro. Yo debería estar muerta ahora". Por el contrario, han pasado casi cinco años desde que ella supo el diagnóstico y está feliz, trabajando y sintiéndose realizada. Si tu propia decisión no es tan clara, Garner sugiere que hables con el investigador o el coordinador del estudio. Obtén tanta información como sea posible e intenta desarrollar un buen entendimiento con los líderes, así ellos te darán su opinión honesta sobre si deberías o no participar.

Entre las preguntas a hacerles están las siguientes:

  • ¿Cuáles son los resultados que esperan?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios que esperan encontrar? (Es posible que francamente no puedan contestar estas preguntas de manera exhaustiva, en particular en los estudios de la Fase I.)

Mantente atento a las responsabilidades involucradas, sugiere Garner. En los estudios de Fase I, por ejemplo, los pacientes llevan un diario para anotar los detalles del tratamiento y reacciones inusuales. Los pacientes deben firmar un "consentimiento informado" antes de participar en un estudio. Éste indica todos los riesgos conocidos y puede sonar un tanto intimidante. Pídele al coordinador de investigación que te explique cualquier cosa que sea poco clara. Amy Applebaum, de 57 años de edad y abogada de Los Ángeles, fue tratada exitosamente por cáncer de seno y luego se enteró de que su cáncer se había expandido al hígado. Se enteró entonces de un estudio clínico de Fase III que combinaba el medicamento que ahora se conoce como Herceptin con quimioterapia. "No lo pensé dos veces", dijo. "Pero era más sencillo porque estaba en Fase III (y ya se habían establecido algunos fundamentos como las dosis)".

Preguntas comunes y conceptos erróneos

Una de las preocupaciones más comunes que expresan quienes llaman a la Coalición Nacional para la Supervivencia del Cáncer (www.canceradvocacy.org), un grupo de defensa, es el miedo a que no reciban ningún tratamiento sino un placebo, dice Steven Friedman, director de la política para la coalición. Sin embargo, según el Instituto Nacional de Cáncer, en los estudios de tratamiento de cáncer, rara vez se usan placebos. Un caso en el que se puede usar un placebo es en el caso de un cáncer inusual para el que no existe un tratamiento estándar. Pero normalmente, los estudios de tratamientos involucran la comparación del tratamiento estándar con el nuevo tratamiento, de modo que los pacientes de cáncer rara vez tienen que preocuparse por no recibir tratamiento.

Tú también tienes el derecho a abandonar el estudio clínico en el momento que lo desees, incluso luego de firmar el formulario de consentimiento informado. Una vez terminado el estudio, ¿qué puedes esperar? Applebaum esperaba un seguimiento más cercano del que recibió. "Cuando el estudio finaliza, no siguen obteniendo información tuya, lo que sería bastante sencillo de hacer", dice. Pero reconoce que la marcha implacable del estudio del cáncer puede hacer que eso no sea tan sencillo como pueda parecer.

Consultar con tu seguro

Antes de decidir participar en un estudio clínico, lee el contrato o la póliza de tu seguro de salud, dice John Metz, presidente del directorio del Consejo para el Usuario de Asistencia a la Salud de California (California Consumer Health Care Council en www.cchcc.org), una organización de apoyo. "Puede no mencionar estudios clínicos", dice. En ese caso, llama al servicio de atención a los miembros y haz algunas preguntas sobre la participación del seguro. Los medicamentos provistos en estudios clínicos son gratuitos para los sujetos, pero puede que necesites ayuda si el estudio no se encuentra en tu área, por ejemplo. Algunos pacientes tienen dificultades con sus planes de seguro cuando quieren participar en un estudio clínico, dice Friedman de la Coalición Nacional para la Supervivencia del Cáncer, aunque la situación parece estar mejorando. Un problema típico, dice, es un paciente que quiere viajar fuera de su red de HMO o área de servicio para obtener asistencia de un estudio clínico en otro estado.

Después del estudio clínico

Aunque la decisión de participar en un estudio clínico de cáncer puede ser difícil, pacientes como Applebaum que han estado en la misma situación y que lo han hecho y han obtenido un tratamiento exitoso, sólo pueden sentirse agradecidos por la experiencia. "Me dijeron que en el momento no tengo cáncer", dice. "No hay señales de cáncer en mis análisis".