Una gran cantidad de tiendas, catálogos y sitios de Internet se especializan en sombreros, gorras y turbantes para mujeres que se les cae el cabello debido al tratamiento de cáncer. Pero no te limites a estos proveedores. Cualquier sombrero funciona bien, ya sea de una tienda de departamentos o boutique. Aquí te damos algunas sugerencias para comprar y usar sombreros:

  • Busca sombreros profundos que te cubran la cabeza. Los sombreros al estilo de la década 1920 al igual que muchos sombreros para hombres funcionan bien. Evita los sombreros transparentes; no te protegen del sol ni ocultan tu caída de cabello.
  • Piensa en el lugar donde vas a usar el sombrero. Sombreros con bordes anchos son divertidos para usar afuera y brindan excelente protección de los rayos UV del sol, pero en la oficina tapan la luz y pueden ser incómodos en espacios con mucha gente como en los elevadores, trenes o restaurantes. Los sombreros con bordes anchos también son difíciles de usar para manejar si el borde pega con el respaldo de tu asiento.
  • Las gorras son muy populares porque se pueden ajustar, son fáciles de conseguir y te dan un aspecto agradable y casual. Las gorras normales pueden exponer parte de tu cuero cabelludo, por lo tanto asegúrate de ponerte protector solar en la parte trasera de la cabeza. Quizás quieras comprar una gorra que esté especialmente diseñada para cubrir la parte inferior de la cabeza. (Están disponibles en el Internet, en tiendas especializadas y en catálogos como el de la Sociedad Americana del Cáncer, llamado "TLC".)
  • El turbante, destacado por ser cómodo, viene en muchos colores y normalmente está hecho de telas suaves que se estiran. El programa público a nivel nacional llamado "Luzca Bien…Siéntase Mejor" (Look Good…Feel Better, en inglés), enseña varias técnicas fáciles y rápidas para hacer turbantes de camisetas. Si quieres que el turbante te quede un poco más alto para dar la apariencia que tienes cabello por debajo, puedes añadir una o dos hombreras.
  • Todos los sombreros deben quedarte ajustados pero no ceñirte tanto que te causen dolor de cabeza. Los sombreros que te quedan un poco sueltos se pueden ajustar fácilmente si les añades una capa de más o menos media o un cuarto de pulgada de esponja o espuma sintética al interior. El material que se vende en las ferreterías para la insolación alrededor de las ventanas y aires acondicionados sirve para esto. Si el sombrero tiene una cinta interior, puedes colocar el relleno entre la cinta y el sombrero. Sino, puedes comprar una esponja con cinta adhesiva por un lado y pegarla directamente al sombrero. Medidores ajustables para sombreros se pueden encontrar en tiendas especializadas o a través de comerciantes minoristas en el Internet. Tiendas con productos para viajar y acampar, tal como EMS, a veces tienen sombreros con cintas elásticas interiores que se ajustan al tamaño de la cabeza.
  • A menos que el sombrero esté hecho de materiales muy suaves, tendrás que ponerte un gorro de peluca o para dormir, o una pañoleta debajo para proteger el cuero cabelludo de irritaciones. Los gorros de pelucas o para dormir se pueden encontrar en bastantes tiendas y por Internet. Si te pones una pañoleta debajo de tu sombrero, escoge una de algodón; las de seda son demasiado resbalosas.

Recursos en Internet:

http://www.lookgoodfeelbetter.org
http://www.cancer.org (http://www.tlcdirect.org, catálogo de la Sociedad Americana del Cáncer)
http://www.chemosavvy.com (medidores de sombreros y accesorios para pelucas)
http://www.chemocareheadwear.com (gorros para dormir, mayas tejidas para el cabello al estilo 1940)
http://www.headcovers.com
http://www.softhats.com

Los sombreros de quimioterapia vienen en todo tipo de tamaños, estilos y telas. Tal vez tengas que comprar varios para ponerte en diferentes ocasiones.