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Cómo decirlo
Ya decidiste a quién. Piensas que sabes qué. Ahora viene lo que muchas consideramos la parte más difícil: ¿Cómo le decimos a la gente acerca de nuestro diagnóstico?
Prepárate para enfrentar algunos falsos conceptos
Es comprensible que temas decírselo a tus compañeros de
trabajo. A pesar de todos los avances e innovaciones en el
tratamiento de cáncer hoy en día, aún existen muchos falsos conceptos
relacionados a un diagnóstico de cáncer. Es muy importante que
estés consciente de estos falsos conceptos antes de empezar a regar la
voz, pues así sabrás cómo reaccionar. Los más comunes son:
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El cáncer es una sentencia de muerte automática
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El cáncer es contagioso
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El cáncer automáticamente hace que la persona rinda menos, que sea menos capaz o menos responsable
Prepárate
Primero, debes saber que es perfectamente normal que te sientas
nerviosa. Este tipo de información no es fácil de compartir con
nadie. Sin importar qué tan cercana sea tu relación con tu
supervisor o compañeros de trabajo, simplemente no hay ninguna forma de
saber con certeza cómo van a reaccionar. Pero sí esperarán que tú
les des una idea de cómo comportarse; es decir, si hablas
abiertamente, será menos probable que ellos evadan el tema.
Prepárate para recibir una gran variedad de reacciones.
Recuerda que tus propias reacciones al diagnóstico fueron variadas y si
tú no supiste cómo reaccionar, lo probable es que la gente que te rodea
tampoco lo sepa. Muchos necesitarán un poco de tiempo para
acostumbrarse a la idea. El estar consciente de las diferentes
reacciones hará que esos momentos sean más fáciles de enfrentar.
Intenta hacer una lista de las reacciones posibles, tanto de las que
te gustaría evitar como de las que más te gustaría ver. Algunos
ejemplos incluyen:
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Temor
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Inquietud
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Confusión
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Lástima
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Apoyo
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Amor
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Comprensión
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Simpatía
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Enojo
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Evasión
Otras sugerencias para compartir tu diagnóstico con sus compañeros de trabajo:
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Si sólo le vas a decir a uno o dos de tus colegas, trata de crear un ambiente cómodo y privado para hablar con ellos.
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Revela sólo lo que tú quieras de manera abierta y
tranquila. Las personas sabrán cómo reaccionar de acuerdo a la
manera en que te presentas.
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Si te sientes lo suficientemente cómoda, dales una
oportunidad para hacer preguntas. Como ya sabes, algunas
personas no tienen ningún tipo de experiencia con el cáncer y no saben
lo que estás enfrentando.
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Explícales a tus confidentes lo que deben anticipar en relación a
tus futuras ausencias y déjales saber que habrá momentos cuando tu
ánimo y productividad se verán afectados. No temas preguntarles
si
puedes contar con ellos para que te ayuden. Es mejor darles
tiempo
para que puedan preparar cómo encargarse de algunos de tus deberes que
dejárselos caer al último minuto.
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Considera decirles si anticipas que tu apariencia vaya a
cambiar. Explícales que es parte del proceso de
recuperación. Hasta podrías bromear diciendo que ya era hora de un
cambio.
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Aún más importante es tranquilizarlos diciéndoles que no vas
a desaparecer. Todavía te mantendrás informada y seguirás
siendo parte del equipo.
Pídeles lo que tú necesitas…y lo que quieres
Tanto los supervisores como tus compañeros de trabajo van a apreciar
tu franqueza como muestra de confianza y se sentirán agradecidos por
saber lo que esperas de ellos. Sin embargo, el exponerte y
compartir la noticia no significa que hayas cedido tus derechos de
privacidad.
Hasta los compañeros con las mejores intenciones pueden parecer algo
fastidiosos, sobre todo cuando no tiene mucha energía. Lo último
que tú quieres es un desfile de colegas pasando por tu escritorio
todos los días pidiéndote que los pongas al tanto. Tú compartiste
lo que quisiste y puedes poner tus límites. Generalmente, lo mejor es
pedirle a un compañero de confianza que les diga a los demás que
mientras aprecias que se preocupen, lo mejor para ti sería
enfocarte en tu trabajo en lugar de tu enfermedad.
Las personas podrían tener ciertas expectativas de cómo tú deberías reaccionar a tu cáncer. Cuando no cumples con esas
expectativas, ellos tal vez no sepan cómo enfrentarlo. Es
importante expresarles a tus compañeros que aunque tienes cáncer
ahora y que tu vida va a cambiar en algunas maneras, sigues siendo
básicamente la misma persona que siempre han conocido.
Prepárate para recibir diversas reacciones
Quizás te sorprendan las reacciones que recibas; las buenas y las
malas. Situaciones como ésta pueden sacar lo peor de las
personas, pero también pueden sacar lo mejor de las personas que nunca
te hubieras imaginado te brindarían ayuda. De hecho, podrías
encontrar que compartir tu diagnóstico con los demás es un gran alivio
e increíble fuente de apoyo; cosas que nunca nos dejan de bastar.
Probablemente te sorprenderás de ver cómo las personas se ofrecen y
cooperan para ayudarte.
Para Joanne W. la experiencia de compartir la noticia con sus
compañeros de trabajo fue inmensamente positiva. Como tiene una
relación muy allegada con las mujeres de su oficina, ya les había
contado que había encontrado una masa en su seno. Aunque esperaba
que reaccionaran con cariño y apoyo, aún así se sintió halagada por
todo lo que hicieron: "Cuando mis compañeras se enteraron de que era
cáncer y que faltaría al trabajo por un tiempo, me hicieron una 'caja
de la alegría' y recibía tarjetas casi todos los días. Me dejaban
saber que yo estaba en sus pensamientos".
Karen S. tuvo una experiencia un poco diferente ya que no reveló los
detalles de su enfermedad a todos los miembros del personal. Como
es de comprender, las reacciones de sus compañeros, al igual que las de
ella, fueron variadas: "Los empleados que sabían que tenía cáncer
(gerentes y personal de la oficina), me dijeron que yo era fuerte y que
ellos sabían que yo podría superar la enfermedad. A los otros
empleados simplemente les dijeron que estaba enferma y que estaría
fuera por un tiempo. No sabían qué estaba pasando. Temían
lo que pudiera pasar si no regresaba a trabajar".
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